Hay propiedades que se enseñan y propiedades que se sienten.
La luz entra desde primera hora y se queda hasta el atardecer, recorriendo tres plantas pensadas no para impresionar, sino para vivir.
338 m² distribuidos con calma, tres chimeneas que marcan el ritmo de las tardes y un solárium abierto al cielo de Cádiz. Todo aquí invita a quedarse.
El gran recibidor · Planta baja
En planta baja, un gran recibidor conduce a dos dormitorios con baño en suite, un aseo y un patio de luces que ilumina el corazón de la casa junto a un gran salón con chimenea.
Arriba, dos salones con chimenea propia ofrecen ambientes distintos para cada momento del día, junto a una cocina y el gran dormitorio principal, con baño en suite y vestidor.
En lo más alto, un solárium transitable con castillete y vistas increíbles a Sanlúcar de Barrameda.
La gran cocina · Primera planta
"No todas las casas se enseñan a todo el mundo. Esta es una de ellas."
Solicita más información